UNA SONRISA.



Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho.
Ella enriquece a aquello que la reciben sin empobrecer a aquellos que la brindan.
Solo dura un instante, pero su recuerdo es a veces eterno.
Nadie es bastante rico para prescindir de ella.
Nadie es lo suficientemente pobre para no merecerla.
Ella crea la felicidad en el hogar.
Es el signo sensible de la amistad.
Una sonrisa le brinda reposo al ser cansado.
Brinda valentía a los más desanimados.
No se puede ni comprar, ni prestar, ni robar, ya que es algo que solo tiene valor a partir del momento en que se da, y si a veces se encuentra Uds. con alguien que ya no sabe sonreír sea generoso, déle la suya, ya que nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no puede darle una a los otros.

Anónimo.


VIVIR


Estoy leyendo "Ëtica para Amador" de Fernando Savater; este libro nos lo recomendó una profe a toda la clase, bueno realmente ya me lo había leído pero me gusto tanto, que estoy leyendo de nuevo; en el capitulo dos Fernando Savater recoge unas cuantas frases, me gusto particularmente una en especial.


"No hemos de preocuparnos de vivir largos años, sino de vivirlos satisfactoriamente ; porque vivir largo tiempo depende del destino, vivir satisfactoriamente de tu alma. La vida es larga si es plena; y se hace plena cuando el alma ha recuperado la posesión de su bien propio y ha transferido a sí el dominio de sí misma"

Séneca, Cartas a Lucilio.

El falso "YO"


El falso yo vive en
en un estado casi permanente
de insatisfacción.
Siempre, o casi siempre,
le falta algo es su vida (...),
y busca la salvación
el en momento próximo
o en el momento siguiente:
en el futuro.




Eckhart Tolle.

PRIMAVERA


Hoy comienza mi andadura en este espacio, me gustaría comenzar con un poema de Rosalia de Castro como homenaje a toda mi familia de Galicia.







Adivínase el dulce y perfumado
calor primaveral;
los gérmenes se agitan en la tierra
con inquietud en su amoroso afán,
y cruzan por los aires, silenciosos,
átomos que se besan al pasar.

Hierve la sangre juvenil, se exalta
lleno de aliento el corazón, y audaz
el loco pensamiento sueña y cree
que el hombre es, cual los dioses, inmortal.
No importa que los sueños sean mentira,
ya que al cabo es verdad
que es venturoso el que soñando muere,
infeliz el que vive sin soñar.

¡Pero qué aprisa en este mundo triste
todas las cosas van!
¡Que las domina el vértigo creyérase!
La que ayer fue capullo, es rosa ya,
y pronto agostará rosas y plantas
el calor estival.